ITINERARIO Conferencia Fred Kofman NOV
Itinerario Fred Kofman
8 noviembre, 2017

¿Por qué meditar?

RESPIRAR Y SENTIR

"Mientras más resistas el fluir de tus pensamientos, más rápidos y fuertes éstos van a ser"

Renata Rodríguez

Si eres una de las personas que piensa que para meditar hay que poner la mente en blanco, no dejes de leer. Si crees que para poder escuchar tu voz interior hay que dejar de pensar, estas en lo correcto. Sin embargo, esto no se consigue tratando de domar a la mente. Mientras más resistas el fluir de tus pensamientos, más rápidos y fuertes éstos van a ser. La ya tan desgastada frase entrar en contacto contigo mismo tiene que ver, cuando menos en un primer momento, con entrar en contacto con tu cuerpo. Es decir, sobreponer el sentir al pensar. El secreto está en la respiración. Por lo tanto, toda tu atención debe estar en las sensaciones que la respiración produce en el cuerpo.


La respiración tiene que ser larga y profunda. ¿Cómo asegurarse de que lo está siendo? Sólo disfruta el camino que el oxígeno abre a su paso por el cuerpo. Cuando el oxígeno entra por nariz, los órganos se comportan diferente y si la cantidad de oxígeno es mucho mayor que la habitual, la sensación corporal que produce es también extraña. Si los pensamientos llegan, déjalos estar, no los molestes, y no dejes que éstos te impidan sentir.


LA PRIMERA CAPA DE CONSCIENCIA
¿Consciencia de qué? En FMM creemos que el despertar de la consciencia es el beneficio más importante de la meditación y otras practicas de balance. La consciencia a la que nos referimos es a la de la vida. En otras palabras, vivir en atención plena. La primera capa de este despertar consiste en comprender que, de todas las acciones esenciales para preservar la vida, la respiración es la única sin la cual ésta no puede durar, en promedio, más de cuatro minutos. Es decir, sin respiración no hay vida. La practica meditativa nos lleva a ese lugar en el que podemos separarnos de todo eso que nos abruma para estudiar y disfrutar nuestra respiración. Estudiarla para notar las características de la forma. Y disfrutarla para hacer de la práctica una acción placentera.
Meditar nos hace respiradores expertos. Pasamos la mayoría del tiempo preocupados u ocupados en actividades cuya relación con la preservación de la vida es muy distante y pocas veces nos percatamos de la respiración. El propósito no es pasarnos la vida poniéndole atención a como respiramos, sino aprender a estudiarla y a disfrutarla, en otras palabras, a ser conscientes de las acciones que realizamos en automático. Para después mejorarlas y así, garantizarnos una mejor calidad de vida.

RETO
Las personas tenemos maneras muy particulares de respirar porque nuestras actividades diarias afectan su calidad. Elige un momento de tu día para hacer una breve pausa y darte cuenta de la forma en la que respiras. Pregúntate ¿cuál es la relación que guardan mis actividades y la naturaleza de éstas con mi respiración habitual? Después, haz tres respiraciones profundas que involucren a tu pecho y estómago. Por último, nota la diferencia entre las sensaciones corporales que producen tu respiración habitual y las de la respiración profunda.

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